
Escrito por -Amy Cruz Alfaro
¿Has al cazo pensado en la crianza que nos han dado las telenovelas?
En la vida hay muchas maneras diferentes de expresar y sentir nuestras culturas. Muchos tenemos el recuerdo de sentarnos y esperar que el tiempo corra hasta que la hora llegue a las 7 de la tarde y correr a decirle a la abuela que ya casi empieza la novela. Siempre una hora fija sin falta, nos daba el tiempo de convivir con los familiares que amábamos tanto. Todos reunidos en la sala, sentados en el sofá todo aguado por los años que lleva y toda la gente que se ha sentado en el, con una cobija calientita con olor a casita vieja pero con recuerdos que las paredes se han comido.
Aunque no siempre lo recordemos pero las novelas siempre han formado parte de nuestra niñez y cultura, el sazón de las novelas icónicas como “La Rosa De Guadalupe”, “Mi Corazon Es Tuyo”, “Lo Que La Vida Me Robo” y etc. Cada una marcando nuestra mente y dejando una estampa permanente en nuestros corazones como el herrado en el ganado. Son una gran parte de nuestra crianza para muchos en las lecciones que nos han enseñado y las emociones que incluso enseñaron a sentir. Incluso también nos han enseñado a cambiar los estereotipos que fueron creados en los tiempos de nuestros abuelos y antepasados, como el machismo, y la idea de que las mujeres son delicadas y débiles tanto como las ideas que le crean a los niños desde pequeños que los hombres no lloran y deben ser fuertes y que las mujeres nomas sirven para atender y quedarse en la casa haciéndoles entender que nomas sirven para estar al mando de sus maridos. Muchas personas han podido tomar esto y transformarlo en enseñanza para no cometer los mismos errores y poder enseñarles mejores cosas a las siguientes generaciones. También sirven como un puente de comunicación con la familia que tal vez está al otro lado del río. Crea historias de las que puedes hablar con tus seres queridos y mantener ese vínculo contando las historias y hablando de cada capítulo. El hablar de ellas crea ambientes de risa y felicidad que luego se convierten en memorias a las cuales quisiéramos revivir.
Aunque muchos las miren como algo malo y piensan que son una pérdida de tiempo. Han mantenido la cultura viva para muchas personas, por medio de las telenovelas puedes revivir momentos estupendos con la familia y poder echarte un chismecito como le dicen de los capítulos nuevos. También forman una manera de crear tradiciones con las generaciones que vienen y enseñarles como la vida ha cambiado y cómo los pensamientos han evolucionado a paso del tiempo. Puedes enseñarles de los tiempos más antiguos y cómo seguir mejorando cada generación más y más. Y a la misma vez enseñarles también un pedacito de tu niñez y crear memorias similares y bonitas a las que uno tuvo en su infancia. Son una manera de poder seguir expresando la cultura que se ha creado alrededor de una telenovela y la cobijita en casa de la abuela.





















































































